La escena fue recogida por cuanto cronista andaba suelto por la ciudad, Susana se despachó con todo. No fue un exabrupto, era la Su profunda, la garca de alma usando una muerte cercana para criticar al gobierno kirchnerista. “El que mata tiene que morir” y “Terminemos con los derechos humanos y esas estupideces”, la diva sabe que conecta con lo de "somos derechos y humanos" que aflora con facilidad y recurrencia en los sectores medio - estúpidos de la sociedad argenta. La derecha trabaja sobre el miedo y si bien la inseguridad existe no se enfrenta desde las concepciones alimentadas en el caldero del infierno que implica la entronización del miedo a la enésima potencia, pero la apuesta por la racionalidad naufraga cuando lo único que se escucha es la voz altisonante de los medios de comunicación y las divas estruendosas. En América TV, por ejemplo, propiedad del diputado pro-peronista Francisco de Narváez, se bajó la directiva a sus productores de noticias de que...