En Mendoza, una niña de 12 años espera en el Hospital Notti que un comité de bio - ética decida si le permiten realizar un aborto terapéutico . Aclaremos que el embarazo proviene de una violación que sufrió la menor y que su temor era tal que no se atrevió a denunciar el delito, que la niña pertenece a una familia muy pobre, y que no pudo recurrir a lo que hacen las niñas bien de la provincia cuando cometen un desliz, realizarse un aborto profesional pero clandestino, lejos de las presiones de una sociedad hipócrita y de grupos ultra conservadores muy activos. Mientras la niña espera, los grupos "pro - vida" de extracción católica, decidieron irrumpir en su habitación para mostrarle fotos de fetos que habían sido abortados, sin ninguna piedad, sin importarle el daño que puede significar para la psiquis de una niña que ya había sido violada, ellos militan sus concepciones a costa de todo, con una violencia real y simbólica que no se comparece de ningún modo con la cacareada d...