Esta tarde falleció el Padre Contreras , y tal vez ni siquiera podamos empezar a explicar por qué este hombre de modos suaves y andar cansino era tan importante en una provincia tan pacata y convencional. El Padre Contreras fue un luchador excepcional, su larga trayectoria permitió que su palabra fuera respetada hasta por aquellos que aún dentro de la Iglesia no tenían ni principio de acuerdo con "su opción por los pobres", por los desheredados, los marginados. Fue uno de los sacerdotes tercermundistas, lo que le valió una larga estadía en el desierto lavallino, donde conoció el verdadero rostro de los hombres curtidos por los soles del campo, esos descendientes de los huarpes que son desposeídos permanentemente por jueces y abogados corruptos que fabrican sus títulos de propiedad en el "forum shopping", el mismo que salvó a Moneta de pagar por quebrar el Banco de Mendoza. También fue capellán...