Se viene hablando del "costo político" de ejecutar medidas impopulares, por cierto aquellas que tienen por actores a sectores postergados desde hace décadas, ayer la Presidente en su discurso por el veto de la ley votada el miércoles sobre el 82% móvil a las jubilaciones expresó no importarle ese ¿supuesto? costo político, me gustó eso, me gustó que un mandatario ponga la responsabilidad de administrar por sobre la demagogia de una ley que no podrá aplicarse de manera sostenida en el tiempo. Tengo la impresión que quedará como saldo la visualización de una oposición que pareciera no poder aportar nada concreto al mejoramiento de las condiciones de vida de las personas, tengo la sensación que quedan como en un plano separado de la realidad, como en una pelea chica, como perdidos en un laberinto cerrado y su rescatista vendría a ser Cobos?, un personaje ya vaciado de contenido. Me parece que la sociedad argentina ha madurado, la siento capaz de sentarse a analizar los relatos, ...