"Una parte que es justa y que la sangre hierve dice ’peguenle un tiro en la cabeza a todos estos hijos de puta’. Y otra parte dice, ‘bueno pero yo no lo hago, lo hace un organismo’. Y una vez más, como en la historia, todos quieren castigar pero no se quieren manchar con sangre. Este es un dilema que vivo últimamente". "La gente que mata o les roba a los ancianos, cadena perpetua como mínimo. A los violadores de niños, realmente, no los podrías mandar a ningún lado. Entramos en la zona de Guantánamo, del Guantánamo que está dentro de nuestro ser. Queremos una pena que prácticamente sea morir, peor que morir". "Para mi las expresiones de ‘maten de un tiro a estos guachos’ es genuino. Pero pienso que yo no iría a matarlos, que lo haga otro por las dudas. Si me tocara de cerca no sé qué haría. Hay una parte en la que realmente habría que aplicar una justicia de los extremos políticos: te cortan los los brazos, te dan con un hacha donde sea, te linchan en públic...