Ir al contenido principal

Hay otra versión...



De lo que escuchan arriba hay otra versión, pero sin pruebas...



Julio Enzo Panebianco y María Fernanda Martínez Suárez, hija del hermano de la actriz, fueron secuestrados el 2 de marzo de 1977 a la noche en el domicilio de Malabia 2591, piso 1, por un grupo de tareas del Ejército. Eran siete personas armadas y de civil, que dijeron ser policías. Mientras esperaban el retorno de Julio desvalijaron la casa. Cuando llegó le inyectaron una droga. Encapucharon y ataron a la pareja, y los llevaron al Club Atlético, donde Julio fue visto con vida por última vez. María Fernanda fue liberada el 4 de marzo, luego de 48 horas en cautiverio, y ya en 1984 contó ante la Comisión Nacional sobre Desaparición de Personas (Conadep) que había estado en una dependencia militar. Volvió a declarar el 9 de junio pasado, en el juicio a Olivera Róvere y los ex jefes de áreas militares porteños. Panebianco, empleado de la DGI de 23 años, fue asesinado en un enfrentamiento fraguado, el 18 de marzo de 1977, en Parque Patricios.

Programa del 21 de Septiembre de 1978:

Comentarios

Ester Lina ha dicho que…
COMPAÑEROS!!!!! Alegrémonos!!! A pártir de hoy, la palabra es para todos!!! Por decisión de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, que revocó el inexplicable fallo de un tribunal mendocino, la norma que fue aprobada por amplia mayoría del Congreso ya está en vigencia. Los grupos hegemónicos tienen un plazo de un año para desprenderse de sus medios concentrados.
Brindemos!
¿oíste? AM-PLIA MA-YO-RÍ-A...
Anónimo ha dicho que…
el tercer video es de anticipación! tiene una vuvuzuela aguda que perfora el tímpano...

Entradas populares de este blog

¡@#&#*!!!

"No sé en qué mierda están pensando los tipos de la Corte"... de esta manera nuestro querido Felipillo se suma a la lista de presidenciablesglamorosos.

Desde aquí colaboramos con esta nueva forma de hacer política aportando esta sugerencia:



La imagen es de aquí.

El mito de la discusión perdida

Lo veía a Andahazi en la edición de 678,  si muchachos, lamento mucho, pero no me flagelo viendo A dos toses ni en pedo. Lo veía, digo, repetir una y otra vez, intentando convencer, subyugar, doblegar a un Horacio González, que con calma solemne y estoicidad franciscana escuchaba, sin bajarle la mirada ni un instante, que la discusión estaba perdida.Sin embargo, bien se muestra que en todo caso podríamos hablar de tablas, puesto que el propuesto mártir de la “inquisición K”, eligió hacer un discurso moderado y no el de barricada neoliberal insoportable al que suele apelar, y terminar reconociendo el gesto de Cristina, enarcando la ceja ante los aplausos que sacó la sola mención de la primera mandataria. Habitaba en Andahazi, una especie de posesión demoníaca, digo, hay que ver que el devenir histórico de la derecha vernácula deba recurrir a él, en lugar de un Sebrelli o un Aguinis, o finalmente un siempre engolado, aunque ahora desbigotado, Asís. Y quería su victoria, para ofrecerla e…

Carlos Valenzuela, titular de Canal 4 Posadas denuncia penalmente a Mauricio Macri