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viernes, 4 de septiembre de 2015

La muerte bella

Veo la foto de un niño muerto en la playa, parece dormido, su muerte resulta conmovedora y atroz, pero, sin embargo, es una imagen bella, estéticamente, digo, una muerte que no muestra tri­pas y san­gre, rostros contorsionados por el dolor, el hambre y el odio. Y sin embargo, esas muertes son veci­nas y cercanas a esta muerte bella.

Todos lloran esta muerte, porque claro esta muerte al fin ha conseguido tocar el corazón de millones de personas que expresan su dolor, aunque no lo hayan sentido y no lo sientan con el sufri­miento humano en sus miles de formas extendido por el mundo.

Lloran esta muerte que ha sido pintada y dibujada y compartida por millones, y ha conse­guido que muchísimos habitantes del mundo sientan, por fin, que ofreciendo sus hogares, abriendo las puertas de sus casas pueden hacer algo para que otros niños como Aylan no mueran en la playa, como si es­tuvieran dormidos en la arena.

Comparten el dolor de esta muerte injusta miles de personas que se sienten buenas perso­nas por compartir esa foto, dibujo, pintura de un niño muerto que parece dormido en una playa ex­tranjera, son las mismas personas que a diario se quejan de los inmigrantes que compiten por los trabajos de los nacionales, que odian ver a nuestros hermanos latinoamericanos en nuestros hospita­les, escuelas y universidades y quieren como Macri que esos lugares sean exclusivos para los porte­ños, porque nos ven extranjeros e ilegales hasta los que vivimos cruzando la General Paz, habiendo nacido en el anchísimo territorio de la Patria que provee a la rica CABA de agua, energía y comida. De hecho, muchos de esos miles votarán a Macri porque estiman que un proyecto de país que no sea inclusivo, especial­mente con quienes no tienen el mismo color de su blanca piel, les mejorará en algún sentido la vida.

Es posible que también los que votaran a Amanecer Dorado en las elecciones en Grecia o a los partidos neonazis de Alemania, Austria, Polonia, Hungría, y la extrema derecha en Francia, Ho­landa, Suecia, Finlandia, o al PP en España, o a Berlusconi en Italia, o a los conservadores en Ingla­terra, hagan lo mismo y hasta lloren por Aylan que parece dormido en la arena de una playa turca, porque se sienten tocados de algún modo por esa muerte.

Poco sabrán o querrán saber que esas ideas que votan, llevan a Aylan a morir en una playa turca, huyendo de una guerra que las potencias occidentales crearon, alimentaron y prohijaron en Siria y Medio Oriente, esos partidos, esos dirigentes, esos que a fines del año pasado eran Charlie, como acá eran Nisman los primeros meses del año, como fueron “el campo” en el 2008.

Cada vez está más claro que el Estado Islámico es producto de las políticas imperiales, de­cididas a apoderarse de los recursos naturales de todo el orbe, pero especialmente del petróleo, los minerales, el gas y el agua.

El plan parece que es borrar las fronteras y poner en su lugar factorías, y desplazar a las poblaciones a campos de refugiados que son iguales a los campos de concentración, y enviar a mi­llones a la diáspora, a ser parias por un mundo que no los recibe, aunque le muestra el brillo de su maravillosa civilización, y los atrae como a los bichos la luz de las lámparas en la noche, pero les cierra las puertas al borde del mismo abismo de sus pobres existencias.

La rueda del mundo es así, cruel, inexorable, injusta, nos la muestran, nos la exhiben y nos dicen que la humanidad siempre fue así, y a ese horror hay que resignar toda esperanza. El proble­ma es que ese mundo de tristeza y sufrimiento infinito te puede alcanzar en cualquier momento, esa posibilidad es directamente proporcional a la indiferencia, a la indolencia y a la complicidad con las ideas que hacen posibles las muertes como las de Aylan.

Tal vez una muerte bella sirva para conmo­ver al mundo y hacerle sentir a todos los que se creen ajenos, que esas tragedias pueden envolver­nos a todos.

martes, 4 de noviembre de 2014

Un día de Gloria

Hace unos días, del 17 al 19 de setiembre se desarrolló en Zaragoza el Parlamento Iberoamericano de la Juventud, en el comparecieron entre otros, Lacalle Herrera ex- presidente de Uruguay, Ricardo Martinelli, ex – presidente de El Salvador, Darío Ramírez de Voluntad Popular de Venezuela, Yelky Puig y Rosa María Payá del Movimiento Cristiano de Liberación de Cuba. 

En el mismo disertó Gloria Álvarez, una joven guatemalteca, que hizo una fervorosa prédica contra el populismo lo que le valió el salto al estrellato de la derecha contemporánea. La nueva estrella, basada en los añejos conceptos de los griegos vituperó hasta el cansancio al populismo latinoamericano. “Al populismo hay que verlo como un chantaje y una manipulación a través del cual hay dictadores que se disfrazan de democracia y juegan con las ilusiones, las esperanzas y las necesidades de las poblaciones de nuestros países” dijo.

La respuesta a los males del populismo es la tecnología y la educación, una respuesta, casualmente muy parecida a la que da Gene Sharp para desestabilizar a los gobiernos no adeptos a la filosofía del American Way Life.

La otra es la reivindicación de la república, y ahí vienen a cuento los griegos que descubrieron las desviaciones de las formas políticas puras con Aristóteles, lo que nunca se enteraron es que había miles de personas que no eran consideradas ciudadanas, sin que les escociera ni un poco la conciencia. Los esclavos y pobres eran excluidos, las mujeres no eran sujetos de derecho, eran propiedad de su pater familias y después del esposo, los extranjeros tampoco eran ciudadanos, por cierto, una especie de sociedad soñada para Marie Le Penn, que no necesitaría del ébola para que los extranjeros no alteren su perfecta sociedad pura.

En definitiva nada nuevo bajo el sol.

Sin embargo, costó un poco descubrir quién era esta joven guatemalteca, que ostenta dos carreras universitarias, Relaciones Internacionales y Ciencia Política en la Universidad Francisco Marroquin y una maestría en Desarrollo Internacional en la Universidad Sapienza de Roma. Tiene orígenes guatemaltecos, cubanos y húngaros. Por supuesto, de cubanos anticastristas, que le enseñaron a odiar a Fidel Castro con pasión y es dirigente del Movimiento Cívico Nacional de Guatemala que recibe patrocinio de la NED de la cual recibe U$S 35.000.

Recordemos que la NED Fundación para la Democracia, ha sido denunciada en múltiples oportunidades como una tapadera de la CIA, al igual que la USAID, como formas de financiar movimientos y dirigentes afines al imperialismo en todo el mundo, con la bandera de la libertad en el pomo de la espada y las remozadas técnicas tecnológicas de Gene Sharp.

NOTAS COMPLEMENTARIAS

Organizadora de este Parlamento es la Fundación Carolina, entre sus aportantes encontramos los bancos BBVA, Santander, la Telefónica, el Grupo Prisa, el Grupo Planeta y Repsol, desinteresados benefactores que tienen querellas en general con los gobiernos latinoamericanos por los desmanes que realizan sus empresas, protegidas por tribunales como el del CIADI.

La Red Iberoamericana Líder es otra de las organizadoras del evento.

El mismo concepto Iberoamericano remite a una concepción hispanista, una visión colonial mantenida y remozada a través de nuevos instrumentos y tendiente a banalizar los procesos de integración de América Latina, llevados adelante a través de MERCOSUR, UNASUR y CELAC, nuevamente de modernidad muy poco o nada, salvo claro por la incorporación a esta red de la Universidad Internacional de La Florida (Miami), de dudosa ascendencia iberoamericana.

Los muchachos de la Red orgullosamente se confiesan, al modo que siempre lo hace la derecha que no se atreve a poner de manifiesto su verdadero ideario, sino que siempre apela a la “modernidad”, “renovación”, etc.:

“Es fundamental comenzar el sentimiento iberoamericano desde las agrupaciones juveniles integradas en las distintas organizaciones sociales y políticas, las cuales son la raíz que produce corrientes innovadoras y efectos de renovación.

La generalizada percepción negativa de la política en la mayoría de los países de la región, hace necesaria la existencia de un movimiento que promueva una renovación entre las sociedades y que permita un cambio en dicha visión y en la aplicación de valores democráticos.”

Entre sus objetivos plantean:

“… Es nuestro deber definir y difundir una visión política clara sobre: gobierno, sociedad civil, gobernabilidad, seguridad nacional, empresa, mercado,  y organismos internacionales. Todo ello supone una fuente de valor añadido tanto para los miembros de la red asociada a él, como para para quienes estén cercanos a su área de influencia, teniendo como meta constituir un beneficio para la sociedad en su conjunto. ...”

Ello no impide que la sede de su encuentro y principal foco de difusión de su actividad política se encuentre en un país cuyo régimen es una MONARQUÍA, muy constitucional pero muy jaqueada por los escándalos de padre e hija, fundamentalmente, ambos todavía subvencionados por el Estado español que se encuentra en plena crisis con el gobierno del PP.

La Red de Jóvenes Líderes Iberoamericanos (RJLI) que es la organización que recluta a los jóvenes líderes:

“nace de la iniciativa de los becarios de los programas Becas Líder (2002 - 2006) y Jóvenes Líderes Iberoamericanos (2007 - presente), de la Fundación Carolina de España, con la misión de fomentar el crecimiento y desarrollo de Iberoamérica potenciando el liderazgo de los jóvenes de la región.

Integran la Red más de 500 jóvenes destacados por su expediente académico, compromiso social y liderazgo, de 22 países de Iberoamérica. Organizados por la Fundación Carolina de España y promovidos por el Banco Santander – en su División Santander Universidades – y por la Fundación Rafael del Pino, el programa Jóvenes Líderes Iberoamericanos (antes denominado “Becas Líder”) busca promover un conocimiento más profundo de la realidad española y portuguesa, crear lazos que puedan traducirse en una relación más estrecha entre los países iberoamericanos, impulsar una nueva visión de la relación entre América Latina y la Península Ibérica enfatizando las similitudes culturales y históricas que las unen, y mejorar la capacidad del liderazgo humano y profesional de los participantes.”

Sobre la Universidad Francisco Marroquin, según “La Metamorfosis del racismo en Guatemala”, de María Elena Casaús Arzú:

“Las veintidós familias seleccionadas forman parte de las principales fracciones de la clase dominante y controlan la mayor parte de la industria, la agro-exportación, las finanzas y el comercio. Su principal fuente de acumulación de capital procede de la agricultura y de otros sectores de la producción. En el siglo XIX y XX sólo siete de ellas hicieron su fortuna directamente en la industria o el comercio: es el caso de los Castillo, Azmitia, Saravia, Lara y Dardón.

Estas veintidós familias vienen ejerciendo directa o indirectamente el poder político en Guatemala y miembros de todas ellas forman parte del CACIF (Comité Coordinador de Asociaciones Agrícolas, Comerciales, Industriales y Financieras), órgano de máximo poder de la iniciativa privada que ejerce una gran influencia política en los sucesivos gobiernos, concentrando y representando el poder económico. Miembros de las mismas aparecen como los principales accionistas, consejeros o representantes de los más destacados bancos del país. Muchas de ellas han fundado dichos bancos: es el caso de las familias Castillo, Falla, Aguirre, Samayoa, Urruela, Díaz Durán, Saravia, etc. Alguna de estas redes familiares posee los monopolios más fuertes: los Castillo, Herrera, Novella, Ibarguen, etc. Otras son fundadores de las principales universidades privadas del país, a través de las cuales forman, entrenan y educan a sus cuadros y les transmiten la ideología dominante: nos referimos en concreto a la Universidad Francisco Marroquín, a la Universidad del Valle y a la Universidad del Istmo.”

En fin, nada nuevo, como es costumbre de la derecha embozada o desembozada recurrir a los artilugios del camaleonismo para atacar a quienes piensan en transformaciones para las grandes mayorías de la Humanidad.

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