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martes, 8 de enero de 2013

La ESMA. Ellos y Nosotros



Por Virtudes Della Santa

Mucho se ha escrito en este breve tiempo acerca del brindis que organizó Alak en un sector de la ex – ESMA.

En primer lugar, me parece necesario decir que hay que respetar la sensibilidad de los que padecieron el horror del cautiverio en la ESMA, y, que en todo caso, será preciso ofrecer las disculpas pertinentes a quienes se sientan afectados.

Sin embargo, es preciso delimitar con exactitud, o al menos intentar hacerlo, lo que se encuentra en conflicto.

La memoria, es un hecho colectivo, así lo entendemos quienes nos integramos a la lucha por los derechos humanos en la búsqueda por la verdad y la justicia, donde hay roles que pueden ser protagónicos o esenciales, pero no hay dueños.

Desde su surgimiento cada organismo, ocupó un lugar distinto, desde el cual construyó de su particular manera la lucha por memoria, verdad y justicia, consigna que sólo años más tarde logró sintetizarse en esas tres palabras que hoy nos representan a todos.

Las Madres, las Abuelas, los Familiares, la Liga, la Asamblea, el Movimiento Ecuménico, fueron durante los años más duros de la dictadura genocida la terca resistencia de inclaudicable valor, mientras los ojos de todos elegían mirar hacia otro lado, mientras los oídos, elegían creer en los medios de comunicación que hablaban de enfrentamientos, de atentados, de ajustes de cuentas y de campañas anti-argentinas.

La ferocidad de la dictadura era encubierta, mientras beneficiaba a los grupos económicos amigos, desguazaba el Estado de Bienestar y aniquilaba a los que consideraba “enemigos”, muchas veces sólo en virtud de defender los intereses de sus socios y allegados, quienes, en realidad, eran los verdaderos patrones del golpe militar, e imponían desde las sombras sus designios políticos y económicos a sangre y fuego.

De esa manera Clarín, La Nación y La Razón, terminaron siendo dueños de Papel Prensa, ejemplo paradigmático de asocio al Terrorismo de Estado por parte de grupos empresarios.

Hoy es una causa en investigación, investigación que avanza lentamente, como todas las causas que tienen que ver con Clarín, porque no es verdad que Clarín sea sólo un medio de comunicación, sino que durante los últimos 30 años ha sido el constructor de realidad y de sentido común, lo que le ha permitido extender sus intereses en los más diversos campos de la economía y las finanzas, lo hemos visto en estos días al revelarse redes de complicidad de una profundidad insospechada dentro y fuera del Estado, que le permiten mantener una cautelar frenando la aplicación de una ley de la Nación por tres años.

Vale la pena repasar el currículum que Verbitsky delineaba en “Un cuadro integral”, refiriéndose a Juan Carlos Cassagne, administrativista, abogado de La Nación y de la SRA, para entender que determinados personajes pasan de un lado o del otro del mostrador de la función pública, siempre defendiendo los mismos intereses, que no son ni remotamente los del conjunto de los argentinos. Esa práctica naturalizada, bien vista, y hasta festejada por grandes sectores de la opinión pública tiene su justificación en el discurso que todos los días puntualmente llega a las casas en formato tabloide o es leído por el locutor de la emisora favorita, que repite los mismos argumentos, sin decirle a su oyente y/o televidente que pertenece al mismo multimedio que se beneficia de las gestiones de personajes como Cassagne.

Pero volviendo a la ESMA.

Fue Néstor Kirchner quien puso la ESMA en manos de los organismos de derechos humanos para que decidieran cuál era la mejor estrategia a llevar adelante en ese lugar porque el pasaron más de 5 mil detenidos-desaparecidos.

Fue durante el gobierno de Kirchner que los juicios, juicios con condena a genocidas empezaron a realizarse, para ello fue necesario depurar a una Corte Suprema que era vergonzante, y realizar la titánica tarea de democratizar la justicia federal, en lugares como Mendoza, removiendo íntegramente una Cámara integrada por cómplices de la dictadura militar.

Fue Néstor Kirchner el que ordenó bajar los cuadros de los jerarcas del genocidio del Colegio Militar. El que en un acto frente a miles de uniformados dijo sin que le temblara la voz que “No les tenemos miedo”.

Y todo esto se hizo sin ninguna necesidad. Lo repito en otras palabras, el gobierno de Kirchner, después de más de veinte años de impunidad no tenía ningún compromiso que cumplir con los organismos de derechos humanos. Fue un mandato autoimpuesto y fue también un absoluto acto de rebeldía contra quienes pretendían imponerle un pliego de condiciones editorializando como Escribano que “Argentina ha resuelto darse gobierno por un año”, asumiendo el rol de portavoz de los intereses más poderosos del país.

A ver si alguno de los que dicen que esta actitud de los K es oportunista, me puede explicar si es tan demagógico tener políticas de estado en derechos humanos, por qué Alfonsín, Menem, De la Rúa y Duhalde se obstinaron en asegurar la impunidad de los asesinos de la dictadura militar con semejante obsecación.

Pero no, resulta, que ninguno de los que critica las políticas de Memoria, Verdad y Justicia que se implementan desde 2003 puede pasar la prueba del ácido, y termina cotilleando con la Sociedad Rural, Magnetto o La Nación, todos con probados pasados golpistas y cómplices del Terrorismo de Estado.

Es así como muchos de los que hablan y se prestan a la tergiversación de un brindis que de pronto se convierte en asado y se salta, con la complicidad de un partenaire que bien puede ser una víctima, a la morbosidad de la parrilla, en un acto de vileza que puede multiplicarse al infinito. Retomo lo primero que mencioné, si algún afectado necesita que se expresen disculpas está en su derecho a pedirlas, por ver afectada su sensibilidad. Ahora, quien se presta a semejante bajeza, a revolcarse en la morbosidad y el amarillismo más barato, no parece que sea muy sensible ni esté muy afectado, más bien todo lo contrario, parece urgar en los pliegues de lo abyecto para sedimentar su cuota diaria de pantalla.

No se entiende cómo por un brindis se pide la renuncia de un ministro, qué voltereta hubo de dar el universo para arribar a una conclusión tan disparatada.

La prueba ácida arroja las siguientes conclusiones:

Resulta que el ministro en cuestión es el Ministro de Justicia, que está llevando junto con la AFSCA las acciones tendientes a la plena aplicación de una ley del Congreso que hace tres años está frenada por una medida cautelar.

Resulta que es en la Justicia donde se empiezan a revelar una cantidad de vínculos y maniobras, que se apartan de los procedimientos para beneficiar a determinados actores, preferentemente vinculados a empresas de multimedios.

Resulta que son esos mismos multimedios los que se escandalizan hasta la banalización extrema de la metáfora asado-parrilla, los que se sienten amenazados por las acciones del Ministro de Justicia.

Los mismos que por otros medios y otros actores vienen esquivando el cumplimiento de la ley y el respeto de las instituciones, sin que esto les produzca siquiera un inocente sonrojo.

Ahondar sobre quiénes se prestan a semejantes maniobras y terminan sirviendo a tales intereses carece de sentido puesto que forma parte de la eterna estrategia del enemigo del pueblo de dividir en un campo en cual aún compartimos esperanzas, expectativas, sueños y utopías.

Hay una Patria imposible, que estamos construyendo a pura obstinación y es la que soñaron nuestros compañeros. Hasta la victoria, siempre.


Publicado en La Pista Oculta Noticias


lunes, 7 de enero de 2013

A propósito de la Venezuela de hoy

Disfrazado de un idealismo capaz de "cambiar el mundo a través de la resistencia no violenta", Gene Sharp diseñó las estrategias para desestabilizar gobiernos elegidos democráticamente. Habla de armas económicas, psicológicas y sociales

 


El título del libro, bajo una concepción liberal de la democracia, es De la dictadura a la democracia, autodenominado "un manual para la resistencia no violenta". La pregunta sería: a qué se resisten? La respuesta que surge tal vez sea: a los gobiernos elegidos por las mayorías pero que no sintonizan con políticas que favorecen a las grandes corporaciones o al menos lo intentan.



Así este libro del filósofo y politólogo Gene Sharp se ha transformado en un especie de credo liberal donde yacen los métodos de "resistencia" del establishment -principalmente económico- a estos gobiernos, Sharp detalla "198 consejos para liderar de forma efectiva y planificar una revolución no violenta".

En muchos de los casos interviene el Parlamento -liderado por la oposición política- legítimamente constituído pero que atenta contra el gobierno elegido, los medios de comunicación son otro de los puntales en dicha estrategia.

La estrategia trascendió más allá de un libro, el método Sharp se ejecutó con éxito en el derrocamiento del presidente de Georgia, Eduard Shevardnadze, en noviembre de 2003, y la ascensión al poder de Viktor Yuschenko en Ucrania, en diciembre de 2004.

A Sharp se le atribuye la autoría de la estrategia detrás del derrocamiento del gobierno egipcio, y su aporte al derrocamiento de Slobodan Milosevic, en Serbia, en el año 2000 lo lanzó a la fama.

En América Latina la estrategia del “golpe suave” ha triunfado en Honduras (2009) y Paraguay (2012), pero ha fracasado en Venezuela (2002), Bolivia (2008 y 2012) y Ecuador (2010).

El 28 de junio del 2009 el presidente constitucional Manuel Zelaya es derrocado por el Parlamento en complicidad con el Poder Judicial de Honduras.
El 22 de junio del 2012 el presidente de Paraguay, Fernando Lugo, sufrió un golpe parlamentario, cuando las cámaras de Diputados y Senadores decidieron "enjuiciarlo".


Las etapas del ’Golpe Suave’



De acuerdo al politólogo estadounidense Gene Sharp, la estrategia del ’golpe suave’ puede desarrollarse por etapas jerarquizadas o simultáneamente.

- 1ra etapa: ablandamiento (empleando la guerra de IV generación)
  • Desarrollo de matrices de opinión centradas en déficit reales o potenciales.
  • Cabalgamiento de los conflictos y promoción del descontento.
  • Promoción de factores de malestar, entre los que destacan: desabastecimiento, criminalidad, inseguridad, manipulación del dólar, paro patronal (lockout) y otros.
  • Denuncias de corrupción, promoción de intrigas sectarias y fractura de la unidad

- 2da etapa: deslegitimación
  • Manipulación de los prejuicios anti-comunistas o anti-populistas.
  • Impulso de campañas publicitarias en defensa de la libertad de prensa, derechos humanos y libertades públicas.
  • Acusaciones de totalitarismo y pensamiento único.
  • Fractura ético-política.

- 3ra etapa: calentamiento de calle
  • Fomento de la movilización de calle.
  • Elaboración de una plataforma de lucha que globalice las demandas políticas y sociales.
  • Generalización de todo tipo de protestas, exponenciando fallas y errores gubernamentales.
  • Organización de manifestaciones, trancas y tomas de instituciones públicas (no respeto a las instituciones) que radicalicen la confrontación

- 4ta etapa: combinación de diversas formas de lucha
  • Organización de marchas y tomas de instituciones emblemáticas, con el objeto de coparlas y convertirlas en plataforma publicitaria.
  • Desarrollo de operaciones de guerra psicológica y acciones armadas para justificar medidas represivas y crear un clima de ingobernabilidad.
  • Impulso de campaña de rumores entre fuerzas militares y tratar de desmoralizar los organismos de seguridad

- 5ta etapa: fractura institucional
  • Sobre la base de las acciones callejeras, tomas de instituciones y pronunciamiento militares, se obliga la renuncia del presidente.
  • En casos de fracasos, se mantiene la presión de calle y se migra hacia la resistencia armada.
  • Preparación del terreno para una intervención militar o el desarrollo de una guerra civil prolongada.
  • Promoción del aislamiento internacional y el cerco económico.

 

 FUENTE

 

 

Latinoamerica // telesurtv.net

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